Buenos días o buenas tardes, queridos lectores, hoy en el blog de Blackie queremos iniciar una sección muy especial.
Y vamos a comenzar con una familia azotada por la tragedia. Un testimonio cruel y doloroso sobre un drama que afecta a cientos de familias en Japón y del que nadie se hace eco, pero que nosotros, con nuestro afán de servicio social vamos a sacar a la luz.
Hoy tenemos como invitados al matrimonio Yamagata. Un fuerte y cálido aplauso para ellos por favor.
Blackie: Sr Yamagata, tiene la palabra.
Sr Yamagata : Arigatou Blackie-san. Antes de comenzar quiero agradecer el interés personal que te has tomado en denunciar nuestro caso. Porque yo sé que hay cientos de familias en japón , y quizás en otras partes del mundo que comparten nuestro problema. Pero que son cruelmente ignorados y silenciados. En la prensa, en la televisión sólo se habla de los Hikkomori y no digo que no sean casos tristes pero no deberían centrarse sólo en ellos dejándonos a nosotros aislados
Blackie: Para eso estamos Sr Yamagata. Bien, vamos a comenzar la entrevista poniéndonos en situación. ¿Cuándo diría usted que comenzó todo?
Sr Yamagata: Bien , nosotros éramos una familia normal de 3 mienbros . Yo era oficinista y mi mujer ama de casa, vivíamos en un barrio residencial con una casa de 2 plantas no demasiado grande, pero con su jardincito. Todo muy corriente, no éramos los más felices del mundo pero yo creo que estábamos satisfechos con nuestro estilo de vida
Sra Yamagata: Yo era muy feliz, cariño.
Sr Yamagata: Gracias querida. Pues como ya le he dicho era todo muy normal hasta que nuestro hijo Taro cumplió 16 años.
Blackie: ¿Qué pasó entonces?
Sr Yamagata: Pues coincidió que para las fechas de su cumpleaños era nuestro aniversario de boda y decidimos ir a un onsen a celebrarlo. El chico ya era mayorcito y tenía mos mucha confianza con los vecinos, así que les dijimos que le echaran un ojo al niño de vez en cuando y nos fuimos.
Blackie: ¿Durante cuánto tiempo estuvieron fuera de casa?
Sr Yamagata: Pues en principio era un viaje de fin de semana. Todo iba muy bien,. Sólo tuvimos una llamada de la vecina diciéndonos que había oído ruidos raros en casa, pero llamamos a Taro y nos dijo que todo estaba bien
Blackie: Y le creyeron
Sra Yamagata : ¡Taro-chan jamás me había mentido antes!
Sr Yamagata : Tranquilizate cariño. El caso es que al día siguiente intentamos volver a casa y no pudimos
Blackie: Creo que estamos llegando al punto importante de esta entrevista. ¿No pudieron volver a casa?
Sr Yamagata: Por lo visto durante el fin de semana una princesa alienígena se había instalado en nuestra casa
Blackie. ¿Y fue ella la que no les dejaba entrar en la casa?
Sr Yamagata : No, no. Era más bien, cosa del destino. El primer día según me acercaba a casa recibí una llamada de mi jefe. Por lo visto mi empresa, que hasta entonces era una empresa dedicada a la fabricación de material de oficina se había transformado en una revista internacional. A mi me habian reubicado a fotógrafo y tenía que salir esa misma tarde hacía Alemania a realizar un reportaje.
Después a mi mujer le salió un puesto de diseñadora y nos llevaron de golpe y porrazo a Paris. Y a partir de ahí fue todo un sin vivir
Blackie : ¿Y no les pareció extraño?
Sr Yamagata: ¿Extraño? ¡Extrañísimo!. Hicimos averiguaciones y pronto descubrimos la verdad. ¡Nuestro niño se había convertido en protagonista de una serie tipo harem!
Blackie: ¿Y cómo les afectó esta situación?
Sr Yamagata: Pues al principio nos lo tomamos bien. Nuestro hijo siempre había sido un otaku y un pringaó y de repente empiezan a salir chicas guapas como setas y todas coladitas por sus huesos. ¡Y qué quiere! ¡Es un orgullo para un padre ver a su hijo convertido en un machote1
Blackie: ¿De cuantas chicas exactamente estamos hablando?
Sr Yamagata: Pues … veamos. Estaba la princesa alienígena, la ninja que quería asesinarle, la enfermera del colegio, la fantásma del espejo, las gemelas más populares de la escuela, la delegada de clase, la idol más famosa del momento…
Sra Yamagata: La hija de los vecinos
Sr Yamagata.: ¡Si esa también! Una sirena que se encontraron en verano, la viuda de un yakuza y su clan de asesinas chinas, una chica inglesa que estaba de intercambio en el instituto…
Blackie: ¿Y todas esas chicas se instalaron en su casa?
Sr Yamagata: Todas no, pero sí la mayoría. Y ahí empezaron los problemas. Estoy pagando la hipoteca de una casa en la que no puedo ni entrar ( y es que además ya no tendría ni sitio) con lo caras que son las casas en Tokio, por no hablar de la factura de la luz
SraYamagata: ¡Y la del agua cariño!
Sr Yamagata: ¿Sabe cuánto pague del recibo del agua del último mes?
Blackie: Pues con tanta chica y conociendo que los japoneses sois de baño diario supongo que un pico
Sr Yamagata: ¡Una barbaridad! ¡Pero es que además hay que alimentarlas y no vea usted como tragan las niñas!
Y lo peor es que encima la serie ha gustado y el autor debe estar alargándola y ya llevan 3 años haciendo 2º de instituto. ¡Y yo me veo jubilado y aún pagando las facturas!
Blackie: Claro, usted no le ve salida a esta situación
Sr Yamagata : ¡Pero cómo le voy a ver salida si mi hijo lleva 5 años así y no se decide por ninguna. Si es que es tonto, tonto. Porque encima no se crea usted que le está metiendo mano a ninguna, que la serie es del Shonen Jump y allí de enseñar un poco de braga no se pasa. Y claro luego tienes que oir los comentarios de todo el mundo. Qué como le puede gustar la vecina que si la alienígena está más jamona, que si no nos da pena la sirena con lo mucho que le quiere y el poco caso que le hace mi hijo. ¡Si es que somos la comidilla de todo el barrio!
Sra Yamagata: ¡Cariño tu tensión!
Blackie: Bien, como vemos un drama cotidiano de difícil solución. Mientras el Sr Yamagata se tranquiliza vamos a dar paso a publicidad y más adelante seguiremos. Mi hijo es protagonista de una serie tipo harem. ¡Podría pasarle a usted!