HASTA EL ÚLTIMO EURO
¿Os acordais de lo que os contaba el ultimo día en Como el cemento armado? pues hoy ya os puedo contar la conclusión de la historia.
Tras conseguir que el sinvergüenza de la ortopedia nos devolviera parte del dinero volvimos a la OMIC a informarnos de cual debía ser nuestro siguiente paso. Yo no estaba muy segura de si debía poner la reclamación al vendedor o directamente al fabricante y quería que me lo aclararan.
Allí nos dijeron que nosotras no teníamos por que saber quien fabricaba la silla, que si habíamos tratado con un vendedor o representante era de él la responsabilidad de devolvernos el dinero y que ahora teníamos que poner una reclamarción en su tienda para poder cursar una denuncia formal.
Además que todo producto (y más cuando son tan caros ) tiene un periodo de garantía y un periodo de devolución y que al no haber gastado ese tiempo teníamos derecho a la devolución del importe integro dado. Por otro lado me enteré de que la silla de mi padre no era un producto fabricado a medida , sino una silla estandar. así que con más motivo no podían cargarme gastos de fabricación
Al viernes siguiente pedí permiso para salir un poco antes y me fuí con mi madre a Guardamar a poner la reclamación en la tienda.
Al llegar allí la tienda estaba otra vez cerrada. Hablamos con el dueño de la farmacia de al lado y el señor, con mucha sorna (y riendose entre dientes) nos dijo que al dueño de la tienda le debía sobrar el dinero porque no abría ni sabados, ni viernes ni jueves por la tarde. Y nos dijo otros cotilleos más ,que no voy a escribir aquí, pero vamos que el tío era un pájaro de cuidado. Y que no había ningun socio ni jefe , como le había dicho a mi madre, que la tienda era sólo suya.
Yo ahora estaba mucho más segura de que estaba haciendo lo correcto reclamando el dinero, porque él se había dado mucha prisa en devolverme el dinero y estaba preocupadísimo por si le poníamos una denuncia.
Vamos a ver, si tú tienes un negocio (y nosotros lo hemos tenido) y viene un tio y te dice que te va a poner una denuncia. Si tu sabes que lo que haces es legal, ¿qué le dices? : Pues allá tú, ponmela. Pero este tenía mucho miedo, así que no las tenía todas consigo.
El de la farmacia nos dijo que lo mejor para pillarle era venir un lunes o un martes por la mañana, que encontrabamos la tienda abierta, seguro. Yo a esas horas estoy trabajando así que llamamos a un amigo de mi madre para que la acompañara. Le redacté un texto para que supiera que poner en la reclamación y el martes mi madre se presentó en la tienda con instrucciones mias de cómo tenía que comportarse.
En la tienda encontró a la mujer del caradura que le dijo que ella no tenía hojas de reclamaciones y le montó un pollo de cuidado. Mi madre le dijo que las pintará si quería, pero que es obligación de todo negocio tener un libro de reclamaciones y que de ahí no sé movía sin ponerla.
Le dijo que volviera por la tarde, que esperara a hablar con su marido, qué como se había atrevido a venir allí. Vamos, un show. mi madre le dijo que se dejara de monsergas, que ella no tenía ganas de perder todo el día allí y que o le daba el libro de reclamaciones o llamaba a la policia
Por lo visto la otra se acobardó mucho cuando vió entrar a Pepe, el amigo que acompañaba a mi madre. Porque Pepe es un bendito, pero va siempre trajeado y de punta en blanco y se debió creer que era un abogado o algo así
Al final mi madre se fué a casa con la reclamación puesta y esa misma tarde le llamó el dueño a casa a montarle la bronca por teléfono . Le dijo lo de siempre y al final claudicó y le preguntó a mi madre que si le llevaba el dinero a casa rompía la reclamación y mi madre le dijo que sí
Asi que al día siguiente se presentó en casa de mi madre, a implorarle que le quitara la reclamación : que si dormía bien por las noches, que no tenía corazón, bla, bla, bla…
Mi madre sólo le dijo : mira, cuando empezó todo esto te dije que me devolvieras la mitad del dinero de la reserva y en paz. Tu me devolviste 500 € y me dijiste que no tenía derecho a más. Pues ahora por avaricioso me vas a devolver hasta el último euro.
(esto yo no lo sabía cuando escribí la primera parte, pero fué así)
Para no alargarlo más os diré que al final el tio le tiró el dinero al suelo a mi madre y rompió melodramáticamente la reclamación delante de ella.
Como mi madre ha aguantado a muchos borrachos en el bar está acostumbrada a los númeritos, le dijo a mi hermano que lo acompañara a la puerta y fin de la historia
Si por mi fuera yo ahora mismo me iba al hospital de Elche y donde hiciera falta a ponerle una denuncia a este pillo. Porque la actitud de prepotente que tiene es la de una persona acostumbrada a estafar a enfermos y ancianos que no pueden defenderse y que con nosotras ha encontrado la horma de su zapato
Pero mi madre dice que tal y como esta mi padre mejor no nos metamos en más lios que ya hemos tenido bastantes, y yo lo respeto
Besos!
