3 FORMAS DE PREPARAR RAMEN : RAMEN COCHINO
A partir de hoy voy a enseñaros como preparar un bol de ramen de 3 maneras distintas. Porque el Ramen puede ser desde una delicia digna del mejor restaurante hasta la cena más rápida que te puedes hacer cuando no tienes ganas de mover un dedo. Pero comenzemos metiendonos en harina con el primer tipo de plato
Ramen instántaneo o Ramen cochino

El más rápido y más brato de todos los ramen tiene sus truquillos de preparación, y como todo saber hacerlo bien supondrá una enorme diferencia en el resultado final
Para preparar este ramen necesitaremos:
Lo más importante de esta receta es saber dónde comprar el ramen. En España podemos encontrar sucedáneos de la marca Maggi en casi cualquier supermercado: ¡Nooooo! ¡kaka, quita las manos, niño!
Estamos intentando hacer auténtico ramen, así que curratelo un poquito y compra al menos un ramen chino o koreano (los japoneses van a ser los más difíciles de encontrar, pero si sabes donde hacerlo) . Suelen estar en las zonas de comida internacional de los supermercados (donde te cobrarn entre 1 - 2 € y en los supermercados chinos de tu ciudad, donde tendras más variedad y te saldrán a 0,30-0,50€ el paquete (ya que estás aprovisiona)
Elige el que más te guste : de pato, de costilla, de polllo (sabrás cuál es cuál por los dibujitos) o mejor uno de cada (los días de vagancia son muchos y conviene estar preparado)
Muy bien mientras calentamos el agua siempre en un cazo a aparte vamos a abrir el paquete.
Muchos me direís .¿Y no lo puedo calentar en el microondas? . Puedes, pero no te va a quedar igual, además el cazo sólo lo vas a usar para calentar agua, no tienes ni que fregarlo después, no me seas vago…
Dentro del paquete veras que vienen los fideos instantaneos y 3 sobrecitos. Os explico como utilizar cada cosa:
Los fideos se colocan directamente en el cuenco vacio. Los cubriremos totalmente de agua (¡Aún no!) por eso necesitamos un cuenco lo suficientemente grande como para no tener que partirlos.
Uno de los sobrecitos suele tener hierbas deshidratadas, lo abrimos y lo espolvoreamos encima de los fideos.
Otro, tiene unos polvos marrones o amarillos misteriosos. Este es el avecrem de toda la vida, espolvoremos sobre los fideos también, sin miedo.
Y el tercero, tiene una especie de pasta o aceite extraño. ¡Ojo! Este es el paquete peligroso.
Puedes hecharlo o no, a tu cuenta y riesgo. A mi no me gustan las grasas que no sé de dónde las han sacado y además auí es dónde está todo el picante del ramen. Tu mismo. Pero si el ramen es koreano no te lo recomiendo en absoluto. Los koreanos son los vascos orientales y el dolor de lengua puede durarte toda la tarde
Yo en lugar de eso le pongo un chorretón de aceite de oliva.
Mientras realizabamos estas operaciones el agua habrá empezado a hervir así que la vertemos sobre los fideos, procurando que queden bien cubiertos , pero no ahogados y tapamos el cuenco con el plato.
Esperamos unos 2 minutos y medio, destapamos y separamos los fideos con un tenedor, volvemos a cubrir.
Tras otros 2 minutos volvemos a destapar. Los fideos estarán listos si se han hidratado bien, absorviendo la mayor parte del agua. Tienen que tener un aspecto brillante y suave.
Y ya está listo. ¡Itadakimasu!
En la próxima entrega : Ramen semirápido
