Cuando yo era pequeña, era de las “listillas” de la clase. Mis padres me hablaban como a un adulto y como mi hermano necesitaba ayuda me criaron para ser independiente y responsable. Si a esto le unimos mi gran afición por la lectura, pues ya lo tienes : la típica marisabidilla curiosa
Pronto aprendí a esconder esta faceta porque en España los listos no gustan. Sacar buenas notas y destacar a menudo esta peor visto que ser un desastre y más de una vez me lleve palos provocados por la envidia.
Los niños se meten con todo : con la gorda, con la flaca, con la fea, con la que lleva gafas.
Pero con los listos se meten los niños y los adultos que se creen antes lo que han visto en un anuncio de la tele que lo que tu has leido en una enciclopedia
Aún así, como buena cabezona que soy, yo seguí y sigo con la mia. Cada vez que quiero hacer algo me informo. Bien sea por libros, bien por la red. Leo y contrastro opiniones y mis muchos años de experiencia y mi buena base me sirven para distinguir a simple vista el oro de la paja
Poco a poco al ir ascendiendo y creciendo la situación cambio. No es lo mismo una universidad que un colegio de primaria y siempre me ha gustado rodearme de gente inteligente. La mayor parte de mis amigos aunque tiene gustos y aficiones que la sociedad califica de “rarezas o frikismo” poseen una inteligencia y un sentido común superior a la media. La gente culta brilla y destaca y a mi me gusta rodearme de ese brillo que es para mi más valioso que la belleza o el dinero
El problema es que al hacerme mi “circulito” te olvidas un poco de lo que te rodea y claro cuando por circunstancias te toca volver “al mundo real” te das cuenta de que las cosas no han cambiado nada desde que eras pequeña y que tu pequeño trozo de paraiso esta rodeado de matojos y espinos
Para mi ese choque se a producido con el embarazo. Es sorprendente lo poco que se interesa y se informa la gente de un estado que te va a cambiar de arriba a abajo. Que va a distribuir tus huesos, que te puede provocar lesiones si esta mal llevado y que te va a cargar de una responsabilidad que te durará toda la vida.
Y lo mejor es ver como aunque les señales los errores, aunque les expliques que la última burrada de la que te quieren convencer es físicamente imposible, aunque les predigas lo que les va a pasar y aciertes. Te siguen ninguneando, se burlan de todo lo que dices , te sueltan un montón de tópicos sin pies ni cabeza y te sueltan el consabido “ya veras cuando …” (Os habeis fijado que cuando alguien te dice “ya veras…” siempre es para vaticinarte una desgracia, nunca es algo positivo)
Porque ellos tienen experiencia, saben de criar hijos más que nadie (aunque muchos ni los tengan) y mejor deja de leer e informarte que eso sólo sirve para calentarte la cabeza
Y para terminar este rollazo-desahogo que os estoy haciendo tragar (A mi también me hacen tragar humo de tabaco de vez en cuando y me toca aguantarme) os pongo una opinión de uno de mis bloggers preferidos : Armadillo
Opinión que comparto y que espero seguir pese a quien pese
”
En el post de La paternidad marilele decía:
Y mi pregunta es ¿Cómo hemos llegado a esta situación?, ¿cómo es posible que el miedo se haya apoderado de la relación con nuestros hijos?, miedo a que sea un malcriado, miedo a que nos tome el pelo, miedo a que no nos respete…¿Cómo es posible que la gran mayoría de padres eduque desde “la razón” en vez de hacerlo desde el corazón? (con lo fácil que sería!!). ¿En qué hemos fallado???
Yo tengo una teoría al respecto… bien podría ser errónea… pero yo me la creo que pa’eso es mía Lengua.
Partiendo de la base que desde el momento en que nacemos entramos a formar parte de una sociedad los niveles de control y manejo de las personas por parte de la maquinaria social entran a funcionar.
En primera instancia mediante la educación de los padres (que han sido previamente instruidos por sus padres y por los cánonces sociales del momento) y seguidamente mediante la incursión a la guardería y/o la escuela.
La escuela ha sido siempre un lugar en el que todos se sientan en fila y de manera ordenada, como una fábrica con cadena de montaje, frente a la figura de una persona con autoridad que debe controlar nuestros actos, que equivale al jefe o encargado.
Digamos por tanto que la disposición de los niños en la escuela está pensada para mostrar a esas pequeñas personitas sin ideas preconcebidas y con pocos conocimientos del mundo que hay seres superiores y seres inferiores (maestro - alumnos) e incluso mediante esta disposición, si se elige por parte de los profesores, mostrarles que hay alumnos superiores e inferiores (pongo delante a los más listos y detrás a los que más molestan).
La mejor manera de sentar a las personas y de crear un ambiente participativo es haciendo un círculo. De esta manera todos ven a los demás y todos son observados por el resto. Hay más participación, la escucha es más activa y lo que es más importante: Todos son iguales. Pero claro, interesa que los niños tengan voz y voto? interesa que tengan una independencia psicológica que les ayude a elegir?
Al usar la disposición actual de hileras de mesas se crea una diferenciación y una ordenación de los individuos para que se vayan “disciplinando” dentro de las normas sociales en las que siempre habrá alguien por encima de ti (padre, profesor, jefe, encargado, etc.).
Cuanto más se anule al individuo, más control tendrán esos seres “superiores” sobre él.
La escuela empezaba antiguamente a los 4 años. Ahora empiezan a los 3 y muchísimos niños empiezan su “adoctrinamiento” mucho antes con el paso por la guardería. Evidentemente no los sientan de la misma manera, pero normalmente el juego es dirigido, con horarios, y con poca capacidad de elección por parte de los niños. Al estar en la guardería pierden además el contacto con su referente primario (sea su padre o su madre), pierden parte de seguridad aumentando la sensación de desapego (o lo que es lo mismo, donde mejor está es en casa) y pierden la capacidad de elección ya que los horarios son más estrictos que en un hogar donde se respeten los tiempos del propio niño.
Sumado a este tipo de educación en las escuelas encontramos los bombardeos continuos de las marcas de ropa, de los juguetes, de los videojuegos, de la industria farmacéutica, de las televisiones, de los políticos, de…. que han llenado nuestra cabeza de necesidades que sin querer traspasamos a nuestros hijos. Nos han inculcado la necesidad de comprarle lo mejor bajo la premisa de “a mi hijo le compro lo mejor porque le quiero” haciéndonos creer que si no es así, le quieres menos o directamente no le quieres (la teoría del Bugaboo… estamos tan felices de tener un hijo, que le hemos comprado el mejor coche, el Bogaboo…como si con ello ya lo hubieras criado… o la teoría del Actimel todos los días, o del Danone en vez de yogures del Hacendado).
Detrás de este convencimiento hay muchas horas y mucho dinero invertido por parte de las multinacionales que han conseguido formatear nuestros cerebros para conseguirlo. Y lo han conseguido. Un niño con ropa barata o sin tener la Nintendo DS como tienen todos los de su clase es a menudo mal visto, tanto por los padres como por los niños. TRISTE, PERO CIERTO (ojo, es una generalidad, no todos los niños piensan igual, pero sí he visto niños discriminados por no ir vestido “a la moda”).
Como detrás de todo lo que hay en este mundo, de todas las tendencias, de movimientos políticos y de casi cualquier cosa que pase por nuestra vista hay un interés económico la lucha de poder de estas multinacionales es cada vez más fuerte. Manejan, manipulan, hacen, deshacen. Apoyan a X partido político porque va a hacer X ley, dejan de apoyar por tal o por cual, como te apoyo haré correr una opinión pública en el canal de TV donde tengo gran parte de acciones para que parezca que sois el Partido Político más serio, para que la gente os vote…si hace falta mentiré… Un clarísimo ejemplo parte de la SGAE que sigue empecinada en hacernos creer que descargar películas de internet es ilegal y que ha conseguido que se establezca un canon por la compra de cds, dvds, mp3, radios, ordenadores, discos duros, impresoras, móviles,etc. viendo a diario información errónea en la TV.
“Sí, sí, es verdad, te lo aseguro, lo dijeron por la Tele”
Pues sí, han conseguido además que la gente crea que si lo dicen en la tele, es verdad. Triste, pero cierto.
Pues bien, viendo el total manejo que tienen de la población con la idea de generar necesidades de consumo no me cuesta creer que esta tendencia de educación autoritaria que se ha reforzado bajo la premisa de inculcar buenos hábitos no sea sino otra medida de control.
Desde que tienen meses (Estivill dice que con 4-5 meses ya es mayor para entender que tiene que dormir sólo…) nos dictan que los empecemos a dejar sólos en su habitación para generar independencia, que los dejemos llorar y que no los cojamos siempre para que no se acostumbren.
Nos dicen que les creemos unos hábitos alimenticios y del sueño, pese a no ser acorde con las necesidades reales. Nos dicen que los niños tienen que comer, aunque no quieran, o no van a crecer (el otro día vi en una farmacia: “Que hacemos cuando los niños no comen?” bajarlo de la trona e irnos a jugar, pensé yo… pero no, encima de este rótulo había toda una gama de productos tipo Jalea Real, Abreapetitos e historias así…) que no le demos todo lo que nos pida porque sino ya se te ha subido a la chepa, que les demostremos quien manda, que hay que darle sólo algunas cosas porque si se lo das todo se acostumbran y no valoran nada, que son pequeños tiranos y que te toman el pelo cuanto pueden.
Toda esta ristra de maravillosas doctrinas han calado tan hondo, que hasta el personal sanitario hace gala de este tipo de consejos, y ya no sólo médicos, pediatras y enfermeras, es que los psicólogos y psiquiatras también lo dicen!!!!
Ya he comentado alguna vez (y Carlos González lo decía antes que yo, que pa’ eso me copié de él) que todas estas conductas que intentan hacer a un niño una persona firme, recta e independiente sólo consiguen niños dependientes, sin capacidad de decisión, pues siempre hay una persona superior a él que decide por él lo que es mejor, niños sin el cariño que necesitan y por tanto inseguros y con baja autoestima o directamente rebeldes con sus padres cansados de tanto bregar con ellos para conseguir lo que quieren. Peleas constantes, batallas incesantes en las que siempre pierden reduciendo su autoestima y llegando a eliminar el vínculo y el diálogo con sus padres.
Si a una persona con necesidades emocionales, necesidad de contacto, de cariño, de aprobación, de diálogo (cualquier persona en la faz de la tierra) le cohartas o le limitas estas necesidades, que hace?? Se crea unas necesidades nuevas.
Si necesito amor pero nadie me lo da realizaré un proceso de negación de la necesidad como mecanismo de autodefensa (sino acabaré deprimido o deshauciado psicológicamente), inconscientemente me diré que NO necesito amor hasta el punto de que realmente no necesitaré a nadie, o como mínimo creeré que no lo necesito (me han hecho tanto daño que no quiero estar con nadie más… Nadie me quiere, pero total, estoy mejor sólo…).
Si a un niño que te pide contacto, que te pide estar contigo, le niegas ese cariño y esa compañía llegará el momento en que como medida de supervivencia querrá llamar tu atención de la manera que sea.
Si no me das cariño directamente, mamá, hazlo al menos indirectamente. Demuéstrame que me quieres cuando salimos a comprar. Tú te compras cosas para casa, pues comprame a mi algo también. Cómprame el muñeco de Winnie the Poohh, porfaaaaaa, mamaaaaaaa, buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
El muñeco de Winnie se convertirá con el tiempo en la pelota de fútbol, en la Nintendo DS, en los pantalones Marca X, en la Playstation 3 o en lo que al niño le apetezca como sustituto de sus padres, y si no me lo compras, no me quieres. “Mamá, Papá, si vosotros no rellenáis mi tiempo, dadme algo con lo que rellenarlo”.
Por lo tanto no me queda sino pensar que detrás de todo esto no hay más que unos intereses económicos bestiales que hacen lo posible porque criemos niños sin cariño, con desapego para que se conviertan en los grandes consumidores de hoy y sobretodo de MAÑANA.
El Dr. Estivill se está haciendo de oro (intereses económicos) con unos libros sin base científica y criticados hasta la saciedad.
Las empresas de Leche Artificial bombardean de publicidad de Leche con Defensas o Maternalizada (pese a ser mentira) sólo para conseguir sustituir el mejor alimento del mundo por leche en polvo.
Hemos asistido desde hace ya unas décadas a una total Pérdida de Valores en la que lo primero ya no es lo primero.
Si antiguamente era fácil ver a padres luchando diariamente por su hijos, diciéndote de corazón “lo primero son mis hijos”, hoy en día esta escala de valores ha cambiado.
Ahora es común ver que primero va la casa grande, el coche mejor que el del vecino, las vacaciones y luego el niño (ahora se está poniendo de moda irse de vacaciones sin ellos).
Hemos olvidado que los niños nos necesitan, que no los crían en el colegio, que de nosotros depende que aprendan lo que es el amor y que por tanto aprendan a amar, que son los adultos del mañana y que de nada sirve quejarse de la juventud actual si tú estás haciéndolo, probablemente, peor que los padres de esta juventud.
Ojalá no sea demasiado tarde y los niños escalen puestos hasta llegar de nuevo al lugar que merecen, al primer puesto de la escala de valores, a tener padres que dejan de trabajar para estar con ellos, a padres que los quieren sobre todas las cosas y que hacen todo lo posible por aprender, por informarse y por formarse para criar a un hijo según dicta la lógica, el corazón y los instintos.
Yo estudié tres años para ejercer mi oficio y sigo estudiando, porqué demonios no iba a estudiar para educar a mi hijo? Tengo que creerme lo que diga mi vecina? lo que diga mi pediatra aunque me suene raro? tan poca capacidad de decisión sobre mi vida y sobre la de mi hijo tenemos? Siempre estará controlada por terceras personas? Quien cría a los hijos, nosotros sus padres o una multinacional??
De nosotros depende.
PD: La independencia de un niño debe ser tomada, nunca dada (creo que era así). “