A DIETA AGAIN
Últimemente estoy bastante preocupada por mi peso.
Bueno, en realidad estoy así desde los 12 años más o menos, porque yo siempre he sido de constitución fuerte, con gusto por la comida, y un estómago a prueba de bombas.
Vamos, que me gusta comer, lo disfruto y encima tengo tendencia a engordar con lo que si no me cuido un poco acabo como una bola de billar
Para rematarlo tengo una madre especialista en ver mis defectos antes que nadie y sin pelos en la lengua para decirmelos a veces sin piedad. Toda mi adolescencia a sido una lucha perdida contra los kilos de más, pero afortunadamente la cosa no iba a mayores y más o menos me mantenía bastante bien comiendo lo que quería.
Ahora me toca la boda y claro, hay que estar guapa, radiante y delgada. Pero para mi desgracia la boda ha coincidido con un cambio de metabolismo. Ya me lo decía Lucia Etxebarría, una mujer de 30 años no puede tener el cuerpo de una jovencita de 20, ni tampoco pierde peso como ella.
Así que ahora mismo rondo la barrera de los 70 kilos cuando mi pedo ideal son los 55.
Y aunque mis amigos me quieren mucho (y mi novio más) y me dicen que estoy estupenda, yo de cintura para abajo me veo horrenda. (Aunque por otra parte agradezco la maravillosa delantera que me han dejado mis grasas sobrantes. Algo es algo ^__^)
Así que para la boda me propuse adelgazar y conseguir si no ya mi peso ideal quedarme al menos con 60 kilos.
Pero mi metabolismo no me deja.
Probé a tirame una semana entera comiendo solo verduras y reduciendo la mínimo la cantidad de mis 3 comidas diarias. Pues mi cuerpo asustado ante la carestía que le daba se me rebeló y esa semana no sólo no adelgacé sino que engordé kilo y medio.
Además yo tengo la tensión muy baja y cuando mi cuerpo nota la falta de comida me dan unos mareos de impresión. No me desmayo, pero lo paso fatal y me pongo de un humor de perros. Y la verdad no es plan de ir gritándole a tu novio cda vez que te dice si quieres un vaso de agua. Y además la gente se emperra en darme caramelos cuando me pongo mal y lo que mi cuerpo necesita es sal. Un lio
Ahora he encontrado otra dieta que me gusta más. Se llama la dieta de las 3 horas y consiste en comer algo cada 3 horas.
Esta dieta se basa en que el cuerpo neceita sentirse bien alimentado para soltar la grasa sobrante y que además haciendo la digestión se adelagaza. Así que en vez de hacer sólo 3 o 2 comidas al día (como he llegado a hacer) aquí se hacen 5 comidas al día : desayuno, almuerzo, merienda y cena.
Se juega con la cantidad. Es decir tu desayunas bien pero sin grasas. Yo por ejemplo me tomo 2 tostadas de pan (sin nada), 2 naranjas en zumo y un buen vaso de leche entera con cacao.
Luego a media mañana comes algo: yo suelo comer una manzana
A la hora de comer, comes sólo un plato de algo sano: una ensalada con atún, una menestra, pollo a la plancha con ensalada, arroz con champiñones… y luego por ejemplo 2 rodajas de sandia (que llena y no engorda)
Por la tarde meriendo : galletas de soja y un té con azúcar moreno
Y por la noche cena ligera : sandiwch de pavo, pita con tofú y siempre de postre un yoguth
En principio con esto, mis paseos matutinos y el gimnasio debería estar como una sílfide. Pues no, no hay manera. He perdido volumen y voy afinando las piernas, pero me peso en la báscula y de los 67 kilos no bajo.
Lo que si que me noto es con mucha energía, sin cambios de humor y supongo que tanta verdura y vitaminas le vendrán bien a mi piel así que me quedaré con este régimen (que sólo me salto los sábados) hasta que llegue la fecha de la boda. Luego, pues ya veremos…

Lo dicho, he encontrado un remedio perfecto para adelgazar.
Paso 1. Cogerte una gripe intestinal de órdago.
Paso 2. Pasarte varios dias con un dolor de estomago insoportable, bebiendo aquarius nada más y con 38 de fiebre.
Paso 3. Que encima te den una sesión de láser de 60 puntos.
A este paso, desapareceré del planeta T-T
Comment by Aikoneko — April 26, 2007 @ 11:49 am