HOW MUCH IS THAT DOGGIE IN THE WINDOW?
Lo trajeron ayer por la mañana, muy temprano. Venía muy cómodo en los brazos de su antiguo amo , muy relajado, ignorante de lo que le esperaba.
A mí enseguida me llamó la antención porque era de la misma raza que uno de los perros de mi novio sólo que en una versión más pequeña y peluda.
Enseguida lo metieron en el escaparate. Al principio se pegó dos o tres topetazos contra el cristal, seguramente no había visto ninguno en su vida. Después, aprendidos los límites se dedicó a escarbar entre el appel de periódico y a intentar jugar con los perros del cubículo de al lado.
Al de una hora, comenzó el desfile de gente. Casí se volvió loco. Tardó 3 o 4 golpes más en confirmar que había algo que le impedía acercarse a ellos. Lamió todo el cristal en un vano intento de alcanzar las manos que le llamaban tras la barrera.
A media mañana ya ahullaba de desesperación y soledad.
Es un cachorro bastante crecido, saupongo que ya está en edad de abandonar a su madre, y no puede decirse que hayan sido muy crueles con él. Pero es casi imposible para un perro comprender porque lo han alejado de la compañía de sus hermanos y lo han aislado del mundo metiendolo en una caja de cristal. No sabe cuánto tiempo estará allí, ni porque todo el mundo le hace fiestas pero nadie le toca, le excitan los olores de los otros perros a los que puede oir, pero ni ver ni tocar.
Cuando terminé mi turno me acerqué a verle y se había dormido de puro agotamiento. Supongo que por ser de raza será bastante caro y tardarán en venderlo, pero nada me alegraría más que descubrir que hoy ya no se encuentra en el escaparate
